viernes, 12 de marzo de 2010

Rubén Darío

A Maestre Gonzalo de Berceo


Amo tu delicioso alejandrino
como el de Hugo, espíritu de España;
éste vale una copa de champaña
como aquél vale «un vaso de bon vino».


Mas a uno y otro pájaro divino
la primitiva cárcel es extraña;
el barrote maltrata, el grillo daña,
que vuelo y libertad son su destino.


Así procuro que en la luz resalte
tu antiguo verso, cuyas alas doro
y hago brillar con mi moderno esmalte;


tiene la libertad con el decoro
y vuelve, como al puño el gerifalte,
trayendo del azul rimas de oro.

1 comentario:

  1. Q ONDA MEN PZZ AKI DE PASO POR SU
    BLOG ESTAN CHIDOS LO COLORES Y VIENEN
    BUENOS POEMAS PERO FALTO MAS INFORMACION
    DEL AUTOR

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